viernes, 17 de julio de 2020

Bordes pasivos. La falla de San Andrés

Reciben el nombre de BORDES PASIVOS los contactos entre placas litosféricas en los que no se produce destrucción ni construcción de placas.

En este caso el movimiento de las placas no es divergente ni convergente, sino que se produce un deslizamiento lateral de una placa respecto a la otra. 

Uno de los casos más espectaculares de BORDE PASIVO es el de la Falla de San Andrés en California. La PLACA NORTEAMERICANA se desliza hacia el sureste mientras que la PLACA PACÍFICA se desplaza hacia el noroeste. Una gran FALLA TRANSFORMANTE que se desplaza de 25 a 30 mm por año.


























Como consecuencia más espectacular la península mejicana de la Baja California va ascendiendo y separándose cada vez más de Méjico, con el tiempo se transformará en una isla, que dentro de unos 50 millones de años estará situada a la altura de Alaska.
Por otro lado la ciudad de Los Ángeles se va aproximando cada vez más a la de San Francisco pues están a distinto lado de la falla.




















El resultado es un violento rozamiento que origina una enorme actividad sísmica de foco somero. Grandes terremotos han sacudido a lo largo del tiempo las poblaciones situadas cerca de la falla. El más conocido sucedió en la mañana del 18 de abril de 1906 (magnitud 7,9) que destruyó la ciudad de San Francisco (Entre el terremoto y el posterior incendio que se originó, murieron unas 10.000 personas y más de la mitad de la población de la zona perdió su hogar).



También son BORDES PASIVOS las fallas transformantes, perpendiculares al RIFT de las dorsales oceánicas, que se forman para compensar las tensiones en las zonas donde  la curvatura de las dorsales hace difícil la separación entre las dos placas.
















No hay comentarios:

Publicar un comentario