lunes, 9 de marzo de 2015

Los enzimas de restricción. Esas tijeras maravillosas..........

Siguiendo con el tema anterior.
¿Cómo  se puede insertar un gen humano en el DNA de una bacteria?

Se puede hacer si contamos con unas "tijeras de precisión" para hacer los cortes oportunos. De conseguir esas tijeras se encargaron Arber, Nathans y Smith.

Los enzimas de restricción, endonucleasas de restricción o rectrictasas son enzimas capaces de reconocer en una molécula de DNA una secuencia determinada de nucleótidos (secuencia de reconocimiento) y cortar el DNA en ese preciso lugar mediante la rotura de los enlaces fosfodiéster entre nucleótidos en ambas cadenas.

La rotura puede ser de dos tipos:
  • Lo pueden hacer a la altura del mismo nucleótido (SmaI)
  • O lo pueden hacer a distinta altura por lugares separados (EcoRI)
 
Los fragmentos resultantes en este segundo caso son altamente cohesivos y las porciones de DNA obtenidas por este sistema se pueden unir fácilmente por medio de enzimas ligasas a otros fragmentos que, por haber sido cortados por el mismo enzima de restricción, presentan extremos coincidentes.

En el año 1978 se otorgó el Premio Nobel de Fisiología y Medicina a Werner Arber, Daniel Nathans y Hamilton Smith por el descubrimiento de las endonucleasas de restricción que permitieron la manipulación genética del DNA de Escherichia coli, en el que se introdujo el gen humano de la insulina y así se consiguió que las bacterias fabricaran INSULINA HUMANA para podérsela administrar a los diabéticos.
Además de insulina se han obtenido también interferón, hormona del crecimiento, factores de coagulación, eritropoyetina, anticuerpos monoclonales, interleucinas, vacunas sin riesgo de infección, etc.
Esta técnica ha sido esencial también para el desarrollo de la tecnología del DNA recombinante, que ha permitido AMPLIFICAR un gen, es decir, obtener numerosas copias de un gen "in vivo", muy útil para la secuenciación del DNA y del genoma de un ser vivo (Proyecto Genoma Humano), y en el diagnóstico de diversas enfermedades genéticas.


No hay comentarios:

Publicar un comentario